La disposición y entrega de Mario Vilau y Juan Alberto Torrijos les vale para salir a hombros a pesar de la falta de raza de los ejemplares de San Isidro.

Carlos Bueno.-  Salieron a hombros los novilleros, pero no fue por las facilidades que dieron los novillos sino por su afán de extraer de ellos hasta la última embestida, por su predisposición y por su entrega total de principio a fin.

Fue noble el encierro de San Isidro, virtud que sólo sirvió para que no hubiera percances a pesar de los comprometidos terrenos que pisaron los chavales buscando llegar a los tendidos con fuerza. Resultó manejable el que abrió la tarde, el más potable de un lote desrazado sin ánimo de embestir.

Por delante Mario Vilau, que recibió en la puerta de chiqueros de rodillas a sus dos antagonistas y que inició su primera faena con muletazos afarolados también de rodillas. Luego recetó suavidad al astado, intentando alargar sus viajes a pesar de sus protestas. Hubo un momento en el que consiguió bajar la mano, incluso profundizar, y, tras recortar distancias en un final de alardes y desplantes, mató de certera estocada y cobró doble trofeo.

Su segundo echó muy pronto el freno y no quiso seguir las telas. El catalán se justificó metiéndose literalmente entre los pitones.

Juan Alberto manejó el capote con soltura, variedad y gusto toda la tarde. También esperó a portagayola a su primero e inició su primera labor de rodillas para, a continuación, muletear con suavidad y armonía, sin la mínima brusquedad. Pero su antagonista salía suelto, sin emplearse y sin permitir la ligazón y el premio quedó en una oreja a pesar de su entrega.

El que cerraba festejo no brindó ni una sola embestida; un marmolillo de nula movilidad frente al que demostró una disposición total y absoluta en otro arrimón que sirvió para evidenciar su abandono al toreo y a la suerte. La certera estocada a cámara lenta y exponiendo fue clave para conseguir el apéndice que le hacía falta para acompañar a Vilau por la puerta grande.

Ficha del festejo:

24 de septiembre de 2026. Algemesí, 6ª de feria. Lleno. Novillos de San Isidro de correcta presentación y desrazados. El 1º resultó manejable.

Mario Vilau: dos orejas y vuelta al ruedo.

Juan Alberto Torrijos: oreja en ambos.

Cuadrillas: Filipe Combo y José Vicente Almagro se desmonteraron tras banderillear al segundo.