Oreja para Jorge Hurtado y Alejandro Rubio, que lidiaron un encierro de Baltasar Ibán encastado pero justo de fondo.

Carlos Bueno.-  Se arrastró la novillada y quedó la sensación de que los animales tenían dentro más de lo que se pudo ver. Los de Baltasar Ibán resultaron nobles y manejables dentro de las complicaciones que suele tener la casta no dominada. Y, en general, quizá fue eso lo que faltó, mando y autoridad por parte de los novilleros, con buena voluntad y disposición, lo que no fue suficiente para conseguir que sus antagonistas acabasen de romper a embestir hasta el final. Al contrario, su falta de temple incrementó las protestas de unos astados que, así, parecieron acusar falta de fondo.

Jorge Hurtado abrió la tarde con una primera serie de muleta de rodillas que hizo presagiar lo mejor, pero las esperanzas se vinieron abajo pronto porque la labor fue decayendo a medida que el burel alcanzaba de forma reiterada las telas.

No mejoró el panorama frente al tercero, otro trasteo a menos y poco limpio con un novillo que fue echando el freno hasta quedarse muy parado. Su insistencia tuvo premio después de matar al segundo intento de forma contundente.

Alejandro Rubio entró sustituyendo al lesionado Rafael de la Cueva, pero no aprovechó la ocasión como hubiera sido de desear. Una serie al natural fue un espejismo dentro de un primer quehacer muy desajustado y destemplado que incrementó el calamocheo del animal.

El cuarto reponía a partir del segundo muletazo, dejando al conquense descolocado sin poder continuar ligando los pases. A pesar de que a la faena le faltó ritmo y solidez, también fue premiado por su tenacidad tras matar a la segunda intentona.

Ficha del festejo:

26 de septiembre de 2026. Algemesí, 8ª de feria. Lleno. Novillos de Baltasar Ibán justos presentación, mejor el 3º, encastados pero con falta de fondo.

Jorge Hurtado: ovación y oreja.

Alejandro Rubio: vuelta al ruedo y oreja.

Cuadrillas: Saludaron José Germán y Salva Lobato tras banderillear al 2º y al 4º.